Homofobia – Condena ejemplar en Gijón

Homofobia – 3 años de cárcel por la salvaje agresión a un joven

La homofobia es una enfermedad a la que las leyes y los jueces tienen que poner freno. Los tribunales de justicia están empezando a aplicar el Código Penal a rajatabla y envían un mensaje nítido a los agresores: la homofobia es un delito. Dos sentencias de dos juzgados en el norte y sur de España han dictado en el último año sentencias contundentes por agresiones a homosexuales.  Hace ahora 1 año, la Audiencia Provincial de Málaga condenó a 13 años años y seis meses de prisión a tres hermanos por la paliza que propinaron a un joven por su orientación sexual. Ahora es un Juez en Gijón quien ha condenado a dos individuos a una pena de tres años de cárcel por la agresión sufrida por un joven en un bar de copas.

La agresión tuvo lugar en mayo de 2015 en un bar de copas situado en la calle Rodríguez San Pedro de Gijón. El Juez ha considerado probado el hecho de que los agresores golpearon al joven provocándole la rotura de la mandíbula. Unas lesiones por las que el joven tuvo que ser intervenido quirúrgicamente, con anestesia general, y de las que tardó mas de cien días en recuperarse, ocho de ellos hospitalizado.

Condenados a tres años por agresión homófoba
Condenados a tres años por agresión homófoba

El Juez considera también probado que los agresores actuaron motivados por su odio hacia los homosexuales lo que les ha valido un aumento de la pena ya que la homofobia está considerada un agravante en el Código Penal. La prueba mas importante que el Juez ha tenido en cuenta a la hora de dictar la sentencia es la aportación de un vídeo de seguridad del local en el que se aprecia la agresión. Los acusados que ya tenían antecedentes penales deberán cumplir la condena e ingresar en prisión. Uno de los agresores se encuentra ya en la prisión de Villabona cumpliendo condena por un delito anterior.

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2 comentarios en «Homofobia – Condena ejemplar en Gijón»

    • el 16/07/2016 a las 1:06 pm
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      Deberían cumplir las penas íntegras para que la cárcel les aporte un largo periodo de reflexión personal y no estaría mal una pena complementaria para resocializar a delincuentes de este tipo, como colaborar con asociaciones LGBT para que controlen ese odio irracional. En muchos países anglosajones así se hace con delincuentes sexuales, por ejemplo. Para que asuman el daño que hacen participando en actividades de desagravio a las víctimas.

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