Bromosexuales y tú sin saberlo

BROMOSEXUALES

Los bromosexuales o cómo ser amigo de un gay sin dejar de ser un macho alfa

¿Bromosexuales? Empecemos por el principio. Quizá estés saturado de los neologismos que de vez en cuando pasan a formar parte del lenguaje cotidiano. Las redes sociales, los estribillos de algunas canciones, el discurso de un gurú mediático, ponen de moda, sustantivos, para definir las actitudes de algunos colectivos. Un ejemplo de esta moda de categorizar nuestras vidas, son los spornosexuales de los que ya os hablamos en GAYER.

Fuente Img.: i.huffpost.com

Los bromosexuales son heteros que no tienen pudor en besar, abrazar y demostrar su afecto a un amigo homosexual. Debe quedar claro para ser bromosexual hay que ser completamente hetero (no tienen curiosidad, ni siquiera con dos copas de más,  por las personas de su mismo género). Además de mostrar afecto sin ruborizarse, no tienen problema en demostrarlo en público. Pueden parecer un marica más, pero ¡ojo! jamás se acostarían con un hombre.

Los bromosexuales están de moda. La visibilidad del colectivo gay ha favorecido que los grupos mixtos de chicos y chicas compartan sus reflexiones, dilemas y objetivos, sin la pesada carga que la sociedad impone a los géneros. Ya no está de moda el chico hetero que sólo llora a escondidas, indoloro ante los problemas y forjado como el martillo de Thor, en el corazón de una estrella muerta. En realidad los bromosexuales podrían a ver sido categorizados hace algunos año como homosexuales, pero hoy los hombres se liberan por fin de los roles, y asumen que los sentimientos no son privativos de las mujeres o de los gays.

Según algunos investigadores (sí,  hay investigaciones de este nuevo fenómeno llevada a cabo por psicólogos evolutivos) ésta nueva realidad social es prometedora para construir una sociedad mejor. Hasta ahora las relaciones entre heteros y homos en el ámbito público, era, como mucho, superficial. Una relación de respeto, en el mejor de los casos, pero que no trascendía a una amistad verdadera por el temor a ser categorizados y repudiados por ir acompañados de determinadas compañías. La homofobia hizo el resto.

No se si te pasa a  ti. Pero yo cada vez tengo más amigos, indudablemente heterosexuales, que con sus besos, abrazos, palabras amables y miradas de complicidad, hacen que a veces me confunda. Ahora el problema empieza a ser mío, es cuestión de acostumbrarse.

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